LO MICRO Y LO MACRO, EL PAISAJE Y SU CONTEXTO: TEORÍA, MÉTODOS Y POSIBILIDADES DE APLICACIÓN DE REGISTROS MICROSCÓPICOS EN ESTUDIOS ARQUEOLÓGICOS
DOI:
https://doi.org/10.56519/0pvzdd89Palabras clave:
Microarqueología, métodos arqueológicos, análisis microscópico, paleoambientes, registro arqueológicoResumen
La microarqueología emerge ahora al centro del escenario en la arqueología contemporánea al posibilitar una articulación innovadora entre las escalas microscópicas y macroscópicas al estudiar sitios, paisajes y contextos arqueológicos. Esta aproximación amplía de forma significativa el entendimiento del registro arqueológico. El enfoque incorpora pruebas que suelen pasar desapercibidas a ojo, incluyendo rastros moleculares, botánicos y sedimentarios. Estos datos resultan fundamentales a la hora de desentrañar las costumbres diarias, los fenómenos ambientales, y las interacciones socioculturales del pasado. En cuanto metodología, este manuscrito se desarrolla por medio de una sistemática revisión bibliográfica que permite comparar diferentes contextos, problemáticas y estudios de caso latinoamericanos y angloamericanos, profundizándola discusión en cuatro áreas clave de la microarqueología: los análisis moleculares, los estudios de isótopos estables, la microbotánica y la micromorfología de los suelos. Examinando el ADN antiguo, se cuestionan críticamente modelos sobre el poblamiento inicial de América, valorando tanto su potencial interpretativo como las limitaciones inherentes a los procesos tafonómicos, particularmente en entornos tropicales. El análisis isotópico, de por si, habilita la reconstrucción intrincada de patrones dietéticos, la movilidad a través del tiempo, y hasta la estacionalidad, aportando resultados considerables en entornos costeros del sur brasileño, donde se encuentran los sambaquis, por ejemplo. La microarqueobotánica, al mismo tiempo, facilita la reconstrucción de paleoambientes y las diversas prácticas involucradas en el manejo de vegetales, la micromorfología del suelo permite reconocer actividades humanas, los complicados procesos de ocupación, junto a transformaciones postdeposicionales mediante el minucioso análisis microscópico de los sedimentos. En definitiva, se establece que la integración de estos diversos métodos metodológicos impulsa notablemente los estudios arqueológicos regionales, sobre todo en investigaciones de cazadores-recolectores, tecnologías líticas, así como, paisajes culturales. Lo anterior, consolida a la microarqueología como un enfoque absolutamente esencial para la generación de interpretaciones más certeras, contextualizadas, y por supuesto, multiescalares del pasado.
