ISSN:
DOI:
3091-1796
Agosto 2026
Vol. 4 No. 10 PP. 17-26
disminución en su identificación corporativa por la ausencia de conexión con los valores
institucionales, lo que elevó la rotación voluntaria en perfiles jóvenes y tecnológicos al
16%, de acuerdo con el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (7) . Ante esto,
referentes como el Banco de Crédito del Perú redefinen sus modelos hacia el liderazgo
digital y la flexibilidad laboral (8) (6).
El sector financiero ecuatoriano en los años 2024-2025 refleja desafíos idénticos debido a
transformaciones digitales y regulatorias. La Superintendencia de Economía Popular y
Solidaria señala que las cooperativas de ahorro y crédito, pese a registrar un crecimiento
del 12% en activos, reportan incrementos en la rotación de personal en áreas de atención
al cliente y gestión tecnológica (9) (10) . Paralelamente, el Banco Central del Ecuador
advirtió que la rotación voluntaria de talento joven y digital alcanzó un 15%, imponiendo
costos extraordinarios en reclutamiento. Esta problemática cobra vigencia en el sector
financiero del Cantón Pujilí, donde estudios de la Universidad Técnica Particular de Loja (2)
(11) evidencian que los profesionales priorizan la flexibilidad, el bienestar y el desarrollo
profesional por encima de la remuneración económica tradicional.
Para abordar científicamente este problema, resulta indispensable analizar el compromiso
organizacional desde el modelo multidimensional de Meyer y Allen, estructurado en tres
componentes: afectivo, de continuidad y normativo (4). El compromiso afectivo refiere al
apego emocional e identificación del colaborador con los valores de la empresa; Carrillo
sostiene que reduce la intención de rotación voluntaria y eleva la disposición a realizar
esfuerzos adicionales, mientras que Chamorro, Vélez y Cedeño destacan que un ambiente
de apoyo mutuo y confianza favorece este vínculo emocional (10) (7). El compromiso de
continuidad se genera cuando el empleado evalúa racionalmente los costos económicos y
profesionales de abandonar la institución en función de los beneficios acumulados
(antigüedad, experiencia); Torner explica que el individuo con alto compromiso de
continuidad permanece por necesidad o falta de alternativas externas, y Sajami y
Gonzales asocian este nexo a los beneficios acumulados del puesto (6) (7). A su vez, De
Clerc, Belausteguigoitia y Ohanaseñalan que la continuidad reduce el desgaste psicológico
al percibirse el empleo como un entorno seguro. Por último, el compromiso normativo se
fundamenta en un sentido de obligación moral y reciprocidad; Gonzáles, Medina y Herrera
(2024) afirman que se desenvuelve cuando los trabajadores consideran que deben
guardar lealtad a la empresa como retribución por los incentivos y formación recibida.
Respecto a la variable retención del talento humano, Taruchaín y Revelo (2023) la definen
como el conjunto articulado de estrategias corporativas para mantener a los
colaboradores valiosos y calificados, reduciendo los costos asociados a la rotación. De la
Cruz, Huaraca, Valdez, Li-Parra y Melgarejo manifiestan que gestionar la retención
incrementa la ventaja competitiva y permite enfocar los esfuerzos en la innovación y el
crecimiento sostenible, evitando gastos innecesarios en fases repetitivas de selección de
personal (11) (9). Skerhskova detalla que para lograr la fidelización del talento se deben
gestionar dimensiones críticas como la seguridad laboral y el desarrollo de competencias,
factores que influyen de manera favorable en el rendimiento técnico y reducen
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