
DOI:
https://doi.org/10.56519/pt7czs92
producto y por deliberar servicios a un coste unitario reducido, favoreciendo la bancarización de
segmentos previamente excluidos (5).
La expansión de Fintech a escala mundial ha sido no sólo acelerada, sino también
profundamente democratizadora. En jurisdicciones como China, India y Brasil, el ingreso de
plataformas de pagos digitales y de microfinanzas ha alcanzado a un vasto segmento de la
economía informal, generando millones de microempresas y facilitando la ampliación de sus
redes comerciales (6). Datos recopilados en contextos de economías en desarrollo indican que,
como resultado de esta adopción, las empresas han experimentado incrementos cuantificables
en la productividad operativa, tal como lo mide la relación entre bienes producidos y recursos
empleados (7), (8).
En Ecuador, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) representan más del 99 % del total
empresarial, sosteniendo el 60 % del empleo y contribuyendo con el 52 % del PIB no petrolero
(9). Pese a su relevancia, enfrentan desafíos estructurales comunes a la región, tales como la
limitada porción de financiamiento formal disponible y el escaso nivel de adopción de
tecnologías digitales. El ecosistema Fintech nacional avanza hacia una fase de maduración,
evidenciado por el desarrollo continuo de startups que despliegan soluciones de pagos,
financiamiento y software de gestión empresarial (10). No obstante, el uso de estas
herramientas entre las PYMES continúa mostrando una penetración desigual, predominando su
adopción en las capitales provinciales de mayor tamaño, como Quito y Guayaquil.
En la región andina, que incluye la provincia de Chimborazo y su capital, Riobamba, el cuadro
económico presenta características diferenciadas. El esqueleto productivo está constituido,
primordialmente, por micro y pequeñas empresas que operan en sectores ancestrales
agricultura, artesanía, comercio y donde la planificación y el control financiero se apoyan,
mayormente, en procedimientos manuales y en formularios que han perdido vigencia (11). La
dispersión geográfica de las parroquias rurales, la intermitencia de la infraestructura de
telecomunicaciones, el limitado dominio de las competencias digitales básicas y una tradición
de liquidación de compras mediante la moneda física configuran obstáculos persistentes para el
ingreso de soluciones tecnológicas (12).
Este trabajo responde a la necesidad de abordar un vacío de conocimiento. Aunque la literatura
internacional y regional de América Latina ya ha mapeado el efecto de las Fintech, los análisis
que, de forma sistemática, integren esa evidencia y la sitúen en la realidad ecuatoriana y, en
particular, en la provincia de Chimborazo son escasos. Desentrañar los mecanismos mediante
los cuales la adopción de estas tecnologías puede optimizar la eficiencia operativa de las PYMES
en esta región resulta, por tanto, un paso imprescindible. Dicha comprensión alimenta la
formulación de políticas públicas de apoyo, la creación de programas de capacitación ajustados
a las necesidades locales y el desarrollo de estrategias empresariales que permitan al sector, en